¿Vivimos en una dictadura congresal?
- Lorena Saavedra Sáenz

- 11 jun 2024
- 2 Min. de lectura
En 2023, el Congreso destituyó a Zoraida Ávalos, fiscal de la Nación, a raíz de críticas por el estancamiento de las investigaciones sobre Pedro Castillo. Ávalos denunció esta acción como un ataque al equilibrio de poderes, calificandola de "dictadura congresal", recibiendo respaldo de la izquierda política peruana. Sin embargo, es esencial evaluar y confirmar estas afirmaciones antes de emitir conclusiones precipitadas sobre la supuesta dictadura. Es crucial analizar la situación antes de emitir juicios sobre la supuesta dictadura.
En dictaduras, el poder se centraliza en un individuo o grupo, pero en Perú, a pesar de la percepción de un control absoluto de la derecha sobre el Congreso, este es diverso, con 11 bancadas y 18 congresistas independientes. Decisiones como la inhabilitación de magistrados de la JNJ, promovida por la derecha, muestran esta diversidad, ya que solo dos de siete fueron destituidos. Lo mismo ocurre con propuestas de leyes de izquierda, como el retiro de fondos de las AFP impulsado por Guido Bellido, que recibió amplia aprobación. Estos casos evidencian que el poder no está concentrado en un solo grupo.
En regímenes dictatoriales, los contrapesos al poder político suelen ser limitados o meramente simbólicos. Según la narrativa, desde el Congreso, la derecha ejerce control sobre otras instituciones del país. Sin embargo, estas afirmaciones parecen contradecirse con la realidad.
¿Cómo se explica, por ejemplo, que Dina Boluarte esté siendo investigada por la Fiscalía y que esta misma institución haya allanado la casa de la presidenta? ¿Y cómo se justifica que la ex fiscal de la Nación, Patricia Benavides, considerada aliada de la derecha, haya sido destituida por la JNJ y tenga impedimentos para salir del país?
En una dictadura, se reprimen las libertades fundamentales, como la libertad de expresión, para mantener o ampliar el poder político. Sin embargo, en el contexto peruano, periodistas, congresistas, universitarios y artistas opositores al gobierno gozan de libertad para expresar sus opiniones sin temor a represalias, como lo demuestran eventos como conciertos de Roger Waters y la creación de canciones críticas como "Dina Asesina".
En resumen, afirmar que Perú está bajo una dictadura congresal carece de fundamento. No hay una élite congresal que tenga un control absoluto sobre las decisiones del Congreso ni sobre otras instituciones importantes. Los opositores tienen la libertad de criticar eventos como las protestas del año pasado y de cuestionar las decisiones de la derecha en el país, incluida la presidenta Dina Boluarte. Ante esta situación, es crucial plantear algunas preguntas fundamentales: ¿En qué medida estas narrativas se alinean con la realidad? ¿Quiénes están detrás de la creación y promoción de estas narrativas? ¿Cuáles son los intereses que impulsan y qué buscan lograr? Encontrar respuestas a estas preguntas no debería ser difícil.




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