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Reflexiones sobre un político controversial

  • Foto del escritor: Fernanda Valdivia
    Fernanda Valdivia
  • 20 abr 2024
  • 3 Min. de lectura
"... Este político, sin duda, fue un personaje que despertó y despierta pasiones, tanto positivas como negativas. Lo que no puede negarse es que su vida es una metáfora del aprendizaje, de la astucia y la controversia. No podemos negar la calidad política que Alan García Pérez logró tener, basta con analizar partes de su vida política para corroborarlo, características que lamentablemente otros políticos no lograron conseguir. Permanecerá en el ideario de la sociedad peruana para siempre."


Sin duda, uno de los presidentes más recordados y polémicos del Perú en las últimas décadas es Alan García Pérez, quien gobernó nuestro país durante dos períodos, de 1985 a 1990 y luego de 2006 a 2011. Han pasado cinco años de su partida y en este texto haremos un breve balance de sus gestiones y de la figura política.


García nació un 23 de mayo de 1949 en la ciudad de Lima. Fue abogado y político. Miembro del Partido Aprista, recibió formación política directa por parte del recordado líder fundador del APRA, Víctor Raúl Haya de La Torre. Además, llegó a ser uno de sus discípulos más apreciados y heredero de la maquinaria partidaria.


Desde sus inicios en la política se caracterizó por su gran capacidad de oratoria y preparación. En la década de los 80, se postuló como presidente del Perú con tan solo 35 años y ganó las elecciones en la primera vuelta, tras la renuncia de Barrantes.


En esta primera gestión de gobierno, el terrorismo perpetrado por Sendero Luminoso y el MRTA se intensificó y su pésimo manejo de la economía, sumado a las crisis heredadas del Velasquismo y otros gobiernos, decantaron en una hiperinflación que arruinó la ya frágil economía peruana. Además, no debemos olvidar los distintos casos de corrupción que caracterizaron muchas etapas y momentos de este gobierno. En resumen, este periodo fue un desastre.


Durante el Fujimorato, Alan García se refugió en Francia, viviendo exiliado hasta 2001, año en el que retornó al Perú. Volvió a postular a la presidencia, pero fue derrotado por Alejandro Toledo. Cinco años después, vuelve a ganar las elecciones y gobierna desde 2006 al 2011.


En esta segunda etapa encontramos aspectos positivos. Por ejemplo, la firma del TLC con Estados Unidos, China y otros países, se inició y se logró un crecimiento económico continuo. Esta fue una clara demostración del interés que caracterizó este gobierno por favorecer la inversión extranjera, el deseo de agilizar la incorporación del Perú con los mercados mundiales, también alentar a los empresarios a confiar sus capitales en el país. Se implementaron reformas educativas, tanto en infraestructura y despolitización del proyecto educativo, como la Ley de la Carrera Pública Magisterial. Sin embargo, no podemos dejar de lado las diferentes denuncias de corrupción que hubo contra su gobierno, como los "Petroaudios" o ciertos eventos lamentables como el denominado Baguazo. En síntesis, esta etapa gubernamental es controvertida, pero infinitamente superior en todo sentido de la palabra respecto a su primer gobierno.


García intentó, una vez más, hacerse con el sillón de Pizarro en el 2016, pero no lo logró. La parte final de su vida estuvo ligada a las investigaciones que se le seguían, específicamente las del caso Lava Jato, pero alejado del ojo público, sin dejar de lado su presencia política. En el año 2019 decidió acabar con su vida un 17 de abril.


Este político, sin duda, fue un personaje que despertó y despierta pasiones, tanto positivas como negativas. Lo que no puede negarse es que su vida es una metáfora del aprendizaje, de la astucia y la controversia. No podemos negar la calidad política que Alan García Pérez logró tener, basta con analizar partes de su vida política para corroborarlo, características que lamentablemente otros políticos no lograron conseguir. Permanecerá en el ideario de la sociedad peruana para siempre.


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